Durante el curso el maestro Bruno nos transmitió la idea del
reduccionismo del gesto, de la técnica escueta, pues dicho acto minimalista
potencia la capacidad de reacción, y desencadena una secuencia de movimientos,
estéticamente bellos y marcialmente poderosos, mediante unas formas
geométricamente simples que sugieren una acción sin distinción, entre dentro y fuera,
entre cuerpo y mente.
Esta propuesta la sintetizó desde el mismo momento de entrar
al tatami, donde cada gesto es analizado, donde tu espacio ha de ser respetado,
donde tu comportamiento ha de ser irreprochable, no se admiten errores en la
etiqueta, pues la estética influye en la técnica.
Nos transmitió la idea de poseer un sentimiento de la
distancia, del rango adecuado, de los distintos ángulos y grados de trabajo, en
definitiva de una determinada visión del conjunto a la hora de realizar cada
movimiento. Matizando en que un sentimiento, una sensación, se transforma
inmediatamente en una acción, una acción que se ejecuta a través de un
movimiento técnico mediante un proceso creativo y estético, que tiene como
verdad absoluta la efectividad que nos permite superar la agresión.
En cuanto al maestro Octavio, empezó y acabó el curso con la
idea interesantísima del kokyunage, la ejecución de la técnica deja de
considerar justificada la necesidad del uso de la fuerza y tiende a sustituirla
por un adecuado uso de la apertura y cierre de la cadera, dotándola de un nuevo
gesto, de un nuevo significado.
Los movimientos han sido analizados a través del uso
sugerente de los ángulos y las formas, incidiendo sobre todo en el uso adecuado
del irimi
El maestro proyecta la técnica con un gesto admirable y
lógico para nuestra percepción, entrando a través de los sentidos y quedando plasmados en los recuerdos. De esta
forma podemos interiorizar la técnica y adaptarla a nuestros conocimientos, a
nuestro cuerpo y a nuestro carácter. Octavio no se encierra en conceptos
teóricos sino que los ejemplifica y transmite en sus diversas variantes,
produciendo un hilo comunicador, siempre novedoso e innovador, invitándonos a
reflexionar sobre los aspectos más profundo del budo.
Sus enfoques técnicos, son tan esencialistas que plantean la
técnica como algo vivo que nace en el momento preciso y en las que casi no hace
falta el hombre, sino “EL MOMENTO”, con
lo que consigue imprimir un valor añadido, la inmediatez, y por tanto, su
exigencia de honradez; de otra forma, la técnica se serviría de argucias y
engaños, falseando la realidad, con sus constantes rectificaciones (y sobre
esto, incidieron tanto Octavio como Bruno) conseguiríamos un Aikido de cocina,
pero con esta propuesta logra romper el engaño y sumergirnos en la realidad del
arte de combate, donde el éxito radica, en esos gestos escuetos, tanto durante
la ejecutoria como en la tramitación de la técnica.
Y esto es así, hasta el extremo de que suele desplazar otros
valores propios del Aikido en aras de la síntesis. Así pues, se nos presenta
como una ejecución excelente que captura el momento y pone de manifiesto una
realidad técnica sin disimulos desprovista de ego, de tal forma que un año más
nos consigue impactar.
Las conclusiones sustraídas durante el curso, no son
definitivas ni concluyentes, sino enriquecedoras y abiertas a nuevas
experiencias y a futuras contribuciones, es un trabajo enriquecedor y
prolongado en el tiempo, no es finito sino intemporal.
Desde esta página queremos agradecer tanto a Octavio como a
Bruno el que con este tercer curso estén logrando forjar una praxis, un hábito
que nos guía durante el día a día del aikido, y durante ese largo trayecto que
es el Camino.
Un acto especialmente emotivo fue la entrega del certificado
oficial del Hombu Dojo en su calidad de grado GODAN, por parte del Presidente
de AETAIKI-AIKIKAI DE ESPAÑA, Octavio de la Mata a Bruno Balaguer, nuestra más
sincera enhorabuena MAESTRO.
Y a todos los compañeros, tanto locales como foráneos,
gracias por hacer de estos cursos un proyecto de futuro consolidado y de éxito,
tanto por el elevado número de asistentes, como por su calidad humana y
técnica, a todos, MUCHAS GRACIAS.